Y que llega a nuestras vidas Jack Bauer, ¡Oh Dios mío! Y con él una serie cuyo formato causaría un éxto y una nueva fórmula que genera interés y suspenso. Ahora analizaremos a esta serie que acaba de terminar su séptima temporada y que se ha convertido en un éxito a nivel mundial de la mano de un Neo-Rambo que no sólo ha generado raiting, sino también controversia en cuanto a los métodos y los límites que se deben de tener en cuanto a la lucha contra el terrorismo en Estados Unidos.
El tiempo real no es una novedad en los medios audiovisuales. Muchas series lo han utilizado en algunos capítulos y también hay antecedentes en cine. El teatro probablemente sea quien más ha utilizado el tiempo real en historias que suceden en un sólo lugar. Pero es 24 el primer programa de televisión que utiliza dicho formato como una premisa, es el tiempo real el primer objetivo de la serie y sin duda alguna la piedra angular para generar suspenso en el espectador.
Para los no conocedores 24 toma su nombre de 24 horas que serán transmitidas durante 24 capítulos, obviamente de una hora cada uno y una hora que es y puede ser cronometreada por el espectador. Presenciaremos entonces el peor día de la vida de Jack Bauer, el protagonista interpretado por Kiefer Sutherland, quien ha cambiado mucho desde aquellas épocas donde lo veíamos en Stand by Me o Good Boys. Jack en la primer serie es director de C.T.U. (Counter Terrorist Unit) que como su nombre lo indica tiene como misión detener ataques terroristas en suelo estadounidense.
Al presentar tiempo real nosotros como espectadores sabemos que si una bomba va a estallar en 5 min. podríamos sacar nuestro cronómetro y tomar el tiempo que tienen los protagonistas para detenerla, o no, lo cual genera suspenso desde el origen. La serie ha tenido muchísimos aciertos y uno de ellos, muy grande, es el hecho de haber demostrado que todo puede pasar. Es posible que la bomba explote, es posible que cualquiera sea un traidor coludido con los malos, o que el malo sea bueno. El consejo es no encariñarse con nadie, en verdad cualquiera puede morir. En cuanto a la línea dramática tenemos por lo general dentro de la macro historia una serie de micro historias, todo a partir de la amenaza de un ataque, pero cada ataque puede contener subhistorias cada una con sus puntos de giro, perfectamente planeadas para dejarnos en un punto de giro al final de cada capítulo, para por lo general, resolver el conflicto a mediados del siguiente, pudiendo entonces empezar un nuevo conflicto que gire al final del mismo capítulo garantizando así la adicción a seguir viendo la serie (adicción que a mi en lo personal ha hecho no seguirla por televisión sino hasta que sale la serie a la venta y así no tener que esperar una semana para ver lo que sigue). Entiéndase que la fórmula es muy buena, pero tiene sus reveses los cuales tocaremos un poco más adelante.
Antes de regresar a los riesgos de la fórmula, y a la consecuencia que en su momento tuvieron, también hablaremos de los métodos utilizados en esta serie de ficción que, en la vida real, ha generado controversia, principalmente en un tema: la tortura. Estamos hablando de un grupo de personas, empezando por el protagonista que tienen que detener a terroristas que están dispuestos a matar y morir por cumplir un objetivo, una misión. Y sabiendo que una vez atrapado uno de dichos terroristas pues es necesario hacerlo hablar para que revele dónde o qué o quienes van a efectuar un ataque, y nosotros con espectadores que tenemos el cronómetro en pantalla sabemos que no queda mucho tiempo. Así que pues la filosofía, por lo menos del protagonista y de muchos otros en la serie es que la tortura es un medio efectivo con el cual se consigue dicho fin. Éste junto con el punto anterior dan pie a al siguiente: Los riesgos de la fórmula.
Existen fórmulas de gran éxito, eso nos queda claro, pero es creencia y error de muchos productores el creer que las fórmulas van a funcionar siempre de la misma manera. Un formato o idea puede funcionar por muchas razones, y no necesariamente el repetirlo creará éxito. Algunos tienen éxito por ser novedad y no volverán a tener éxito en su repetición. Y otras fórmulas se vuelven cansadas o predecibles. En el caso de 24 la repetición de la fórmula empezaba a cansar, e irónicamente, lo impredecible se volvió lo predecible, es decir, piensa que el traidor es quien menos te imaginas y probablemente le vas a atinar. Y ya sabemos que Bauer, iba a ir tras un terrorista, lo iba a torturar, iba a obtener la información y de ahí al mismo patrón subiendo en una escala de importancias hasta llegar al mero mero malo.
Lo que seguía salvando a la serie era la genialidad de los escritores que seguían ofreciendo historias de gran interés, pero es la fórmula la que empezaba a flaquear. Es entonces al término de la temporada 6 que deciden hacer un gran cambio, y algunas tragedias locales ayudaron a los escritores. Por un lado Keifer en un acto de ironismo puro de la vida es arrestado por conducir en estado de ebriedad, lo cual retrasa grabaciones del programa, y por otro lado la huelga de escritores, dicho por ellos mismos, les da un break creativo que les permite regresar con otra frescura y poder escribir la que para mi, es la temporada más creativa después de la primera, la séptima.
No quemaré detalles para las personas que no hayan visto la serie o la última temporada, pero creo que puedo decir sin preocupaciones que una gran virtud de los escritores es empezar por llevar a juicio a Jack Bauer por sus actos de tortura, y es la forma en como puede la serie defenderse ante las críticas y controversias que ha tenido en el exterior, en la última temporada tampoco existe C.T.U. lo cual también le da un gran giro que vale la pena ver.
El populismo gringo utilizaría una frase para definir la serie: must have. Recomiendo ampliamente a quien no la ha visto que la compre y que se programe en su agenda algunas horas al día para poder verla, pues créanme, he visto a gente que son relojitos y que dicen que no tienen tiempo estar verdaderamente enojados a las cuatro de la mañana sabiendo que tienen que ver otro capítulo, otro y ya.
